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Tres formas de preparar su centro de datos para el futuro

La cantidad de datos creados y consumidos cada día sigue creciendo rápidamente, y para los operadores de centros de datos, todas las miradas deben estar puestas en sus futuros planes de expansión

En 2020, el mundo generó la gigantesca cifra de 40 zettabytes (ZB) de datos, es decir, 1,7 MB de datos por segundo y por persona para todos los habitantes del planeta. Si bien el aumento de la generación de datos puede atribuirse a la pandemia, que hizo que la mayoría de nosotros trabajara y estudiara a distancia y utilizara Internet más bien para entretenerse y mantenerse en contacto, forma parte de una tendencia mundial más amplia de consumo de datos que no da señales de disminuir. 

En 2025, la creación de datos habrá crecido a más de 180ZB y el almacenamiento de estos datos crecerá a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de casi el 20% durante el mismo periodo. 

Para seguir el ritmo de este crecimiento exponencial, los centros de datos deben ser capaces de expandirse y crecer rápidamente. Para hacerlo de la manera más eficaz, hay tres consideraciones clave que los operadores deberían tener en cuenta en sus planes futuros. Empecemos por la sostenibilidad. 

Sostenibilidad: crecer de forma sostenible

Satisfacer la creciente demanda mundial de datos al tiempo que se reducen las emisiones de carbono puede parecer que tira de los operadores de centros de datos en direcciones opuestas, pero es una necesidad si el sector de los centros de datos quiere crecer de forma sostenible. 

La sostenibilidad es una de las prioridades del momento (dada la COP26), pero no es algo que vaya a desaparecer pronto. Con la creciente presión social y normativa sobre las empresas para que reduzcan las emisiones de carbono, los centros de datos deben procurar no sólo cumplir la normativa local vigente, sino superarla. Esta es la manera de que los centros de datos estén a prueba de nuevos cambios normativos y de restricciones más estrictas en el futuro. 

Los centros de datos pueden reducir su energía centrándose en soluciones de alta eficiencia energética, limitando o reduciendo el uso de grupos electrógenos diésel y supervisando y controlando su uso de la energía de forma más eficaz. 

En términos de eficiencia energética, hay mucho que hacer en el frente de la energía. Más del 50% de la energía necesaria para el funcionamiento de un servidor es utilizada por su unidad central de procesamiento (CPU). La mayoría de las CPU tienen funciones de gestión de la energía que optimizan el consumo de energía cambiando dinámicamente entre varios estados de rendimiento en función de la utilización. Por lo tanto, al reducir dinámicamente el voltaje y la frecuencia del procesador fuera de las tareas de máximo rendimiento, la CPU puede minimizar el desperdicio de energía.

También hay que tener en cuenta la distribución de la energía. Prácticamente todos los equipos informáticos están diseñados para trabajar con tensiones de entrada que van de 100 a 240 V CA (de acuerdo con las normas mundiales), y la regla general es que cuanto más alta sea la tensión, más eficiente será la unidad. Pero si un SAI funciona con una potencia de salida de 240/415 V, trifásica y de cuatro hilos, se puede alimentar directamente a un servidor y conseguir una reducción incremental del 2% en el uso de energía de las instalaciones.

Si se dispone de presupuesto, los centros de datos también deberían considerar las ventajas de conectarse a la red eléctrica inteligente. Estas permiten flujos bidireccionales de energía e información para crear una red de suministro de energía automatizada y distribuida. Los operadores de los centros de datos también pueden instalar en el futuro fuentes de energía ecológica en sus instalaciones, como las pilas de combustible de hidrógeno, que reducirían considerablemente el uso de energía y las emisiones. 

Además de lo anterior, los centros de datos podrían explorar sistemas de refrigeración más eficientes para ahorrar energía utilizando ideas como la segregación, la refrigeración no evaporativa para aumentar la temperatura en la sala de datos o la instalación de intercambiadores de calor en la puerta trasera. El uso de accionamientos de bajo nivel de armónicos también permite ahorrar energía en la refrigeración con un impacto mínimo en la calidad de la energía para la eficiencia de la red.

Otras formas de reducir el uso de la energía son la instalación de sistemas de almacenamiento de energía en baterías, la consolidación de accionamientos y la minimización de los equipos informáticos inactivos mediante la informática distribuida. Los programas de virtualización también pueden mejorar la utilización del hardware para permitir una reducción del número de servicios y dispositivos de almacenamiento que consumen energía y mejorar el uso de los servidores en un 40% aproximadamente. 

También hay que tener en cuenta que las credenciales ecológicas de un centro de datos no empiezan ni terminan en la puerta principal. También hay que revisar la cadena de suministro de un operador para ver si es posible especificar productos y servicios más sostenibles de terceros y proveedores en el futuro.

Escalabilidad: Construir capacidad, paso a paso

Es justo decir que, en el pasado, los proveedores de centros de datos han favorecido un enfoque de “construcción para el mañana”, instalando grandes centros de datos desde cero o añadiendo extensiones a gran escala a las ubicaciones existentes. Sin embargo, esto requiere unos costes iniciales considerables y, si el espacio construido no se alquila de inmediato, se produce un retraso en la generación de ingresos, así como en los costes de funcionamiento y mantenimiento de las salas de servidores vacías.

Por eso, otra tendencia que veremos en el futuro es la escalabilidad: construir centros de datos en bloques más pequeños y abrir uno mientras se empieza a construir el siguiente. Este enfoque reduce la inversión inicial y minimiza el retraso en la obtención de ingresos, al tiempo que permite a los proveedores asegurarse antes los inquilinos, lo que es importante en un entorno tan competitivo y rápido.

La escalabilidad permite que los centros de datos crezcan de forma sostenible con la demanda futura y también puede simplificar el proceso de especificación. Por ejemplo, algunos diseños escalables utilizan soluciones modulares y prefabricadas que se fabrican fuera de las instalaciones en un eHouse o en un patín. También se prueban en la fábrica para ahorrar tiempo de trabajo y puesta en marcha.

Las construcciones modulares incorporan bloques de potencia estándar, que se repiten a lo largo de toda la instalación, para permitir una fácil ampliación en el futuro. La estandarización del diseño mejora la fiabilidad operativa, pero es importante tener en cuenta que los diseños deben seguir siendo flexibles para adaptarse a los distintos requisitos del emplazamiento. La aparamenta, los sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI), las unidades de distribución de energía (PDU) y los paneles de alimentación remotos (RPP) son ejemplos de equipos escalables. 

Si se consigue una buena escalabilidad, las futuras ampliaciones serán más rápidas y rentables. De hecho, nuestras investigaciones sugieren que, en comparación con los proyectos de construcción de centros de datos tradicionales, el uso de soluciones prefabricadas puede generar una mejora del 30% en la velocidad de implantación, y el uso de soluciones prediseñadas puede mejorar la implantación en un 20%. Si se utilizan conjuntamente las soluciones prefabricadas y prediseñadas, los operadores podrían obtener una mejora total del 50% con respecto a las construcciones tradicionales de centros de datos.

Cabe destacar que las recomendaciones anteriores se refieren al panorama actual de los centros de datos. En el futuro, veremos que se necesita más capacidad para el aprendizaje automático (ML), la inteligencia artificial (AI) y la informática de alto rendimiento (HPC), que requieren nodos de mayor densidad. En este caso, se necesitarán zonas de alimentación más densas y quizás incluso la instalación de aparatos de refrigeración líquida o alternativa para reducir el uso de energía.

La digitalización: Un futuro más brillante

La digitalización es posiblemente la mayor de todas las tendencias de los centros de datos del futuro. Como solución global, puede contribuir positivamente tanto a la sostenibilidad y la escalabilidad como al funcionamiento eficaz y eficiente de los centros de datos del futuro.

Como requisito mínimo, los operadores de centros de datos deberían instalar equipos preparados o habilitados digitalmente en el aquí y ahora, ya que esto les dará las bases para su futuro viaje de digitalización, incluso si no están preparados para embarcarse en él a corto plazo. 

Uno de los aspectos clave de la digitalización es garantizar la interoperabilidad de los sistemas para que compartan un lenguaje común. Los protocolos de control abiertos, como BACNET e IEC61850, garantizan una fácil comunicación entre los equipos y colaborarán para mejorar el rendimiento general de un centro de datos.

Preparar la digitalización también permite a los proveedores aprovechar los futuros avances tecnológicos, como los servicios remotos, como la realidad aumentada, y las funciones de mantenimiento predictivo, que permiten identificar (y resolver) los problemas más rápidamente. Esto, a su vez, supone un ahorro de dinero frente al mantenimiento basado en el calendario o en las reparaciones. Al poner el énfasis en el mantenimiento preventivo, los centros de datos digitalizados pueden centrar el tiempo de sus técnicos en el mantenimiento de los equipos críticos. 

La digitalización es también la base de la monitorización y los controles energéticos necesarios para mejorar la eficiencia energética. Al fin y al cabo, no se puede gestionar lo que no se puede medir. La digitalización proporciona información sobre dónde se utiliza la energía, lo que permite a los operadores de centros de datos optimizar el uso, evitar el despilfarro y establecer un funcionamiento más sostenible.  

Los equipos digitalizados también simplifican los diseños de los centros de datos escalables, ya que reducen en un 90% el número de conexiones y cableados necesarios para una instalación. Por lo tanto, es más fácil ampliar y escalar la aparamenta. 

El mundo necesita grandes soluciones para satisfacer la demanda global de datos. Si los proveedores de centros de datos quieren seguir el ritmo, deben adaptarse y expandirse rápidamente utilizando las tendencias de futuro señaladas para que su oferta sea ágil, eficiente y esté preparada para lo que venga.

ACERCA DE INGEAL

Ingeal es un integrador en Infraestructura física para Data Center y Aplicaciones Críticas Sostenibles con un portafolio que involucra productos y servicios de tecnología de punta con más de 34 años de experiencia en Colombia. Dentro de las líneas que representa se encuentran RITTAL, APC, MGE, Uniflair, Ecostruxure todas de Schneider Electric, ABB, Vertiv, Canatal y Leviton. Sus diseños y soluciones se caracterizan por mitigar los impactos en el cambio climático del planeta por lo que participa activamente en asociaciones mundiales como ASHRAE, ACAIRE, BICSI, AFCOM, ACIEM, THE GREEN GRID, e IEEE.

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